Lealtad: Firmeza en los
afectos y en las ideas que lleva a no engañar ni traicionar a los demás
Cuando uno escucha hablar de “lealtad peronista”, sabe que
ese término se origina el 17 de octubre de 1945, cuando los trabajadores
marcharon a la Plaza de Mayo para pedir la liberación del entonces detenido
Coronel Juan Domingo Perón.
Pero la pregunta que me hago es: ¿lealtad a quién? El 1 de
Mayo de 1974, en la misma plaza que se pedía por Perón 29 años antes, el ya
General, trató de “imberbes” a Montoneros luego de que se escucharan críticas
al gobierno por la participación de “gorilas” en el gobierno, como López Rega,
y los echó de la plaza. Algunos igualmente se quedaron, pero la mayoría se fue.
¿Se es leal a las personas o a las ideas? Si se cambia de
idea, ¿se es desleal? En el kirchnerismo se pueden observar ciertas conductas
que con el paso del tiempo se volvieron contradictorias entre los dichos y los
hechos.
En 2003, después de todo lo vivido en la crisis, y aún atravesándola,
Eduardo Duhalde, Presidente de la Nación y máximo referente del peronismo,
propuso como candidato a presidente al gobernador de Santa Cruz, Néstor
Kirchner. El 22% de los votos le alcanzó para ganar las elecciones, siendo que
al principio de la campaña, medía el 2%. Mucho de lo que sumó fue gracias a la
ayuda de Duhalde.
Pero ni la amistad ni el agradecimiento fueron eternos, si
es que alguna vez existieron. Cristina Fernández en un discurso lo trató de “El
Padrino”, cuando lo acusó de aprietes mafiosos.
Otra pelea que generó el kirchnerismo fue con un buen amigo
por entonces: Clarín (http://vidio.com.ar/complot/kirchner-clarin-una-historia-de-amor/).
Néstor Kirchner había autorizado la fusión de Cablevisión y Multicanal,
concentrando así, más del 70% del servicio de cableoperadores del país, fijando
claramente una posición dominante en el mercado.
Pero cuando las tapas del diario ya no halagaban la gestión,
Kirchner impulsó fervorosamente la nueva ley de servicios audiovisuales para
combatir al grupo económico.
Esta semana, luego del trágico accidente en la estación
ferroviaria de Once, agrupaciones peronistas se sumaron al pedido de gran parte
del sector de centro izquierda del país para retirarle la concesión de la línea
Mitre y Sarmiento a Trenes Buenos Aires (TBA), propiedad de la familia Cirigliano.
La relación Kirchner-Cirigliano es bien cercana, ya que el grupo empresario
mantuvo su crecimiento que empezó en la década menemista. (http://www.copiaoculta.org/2012/03/la-relacion-oculta-entre-cirigliano-y.html)
La presión que se generó desde la sociedad por acabar con el
sistema de privatizaciones de servicios ferroviarios, llevó al gobierno a
intervenir la empresa y presentarse como querellantes en la investigación sobre
el fatal accidente.
Otra muestra de deslealtad, se da en el caso YPF. Kirchner
en 1992, siendo gobernador de Santa Cruz, apoyó la privatización (http://www.youtube.com/watch?v=QfSY0i5Y_L4).
Desde los sectores militantes del kirchnerismo se impulsa la
idea de la estatización de YPF, aunque la presidenta no lo anunció en su
discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso.
¿Qué puede llevar al kirchnerismo a crear una nueva ley de
medios, a acabar con los subsidios a los transportes y a estatizar YPF? Demagogia
popular y peleas por mantener el poder.
La ley de medios fue aprobada entre la fecha de las
elecciones en las que el kirchnerismo perdió la cámara baja y la fecha en la
que asumieron los nuevos diputados. La intervención de TBA fue después de un
accidente con 51 víctimas fatales. Los intereses de estatizar YPF se dan en un
marco en el que el crecimiento económico se detiene.
Medidas apuradas, demagógicas, de corto plazo. ¿Está
preparado el gobierno para hacerse cargo de los trenes y de YPF? ¿Quiénes se
harían cargo de estas empresas de forma que sirvan para el desarrollo estratégico
del país? ¿Los mismos de la Secretaría de Transporte que subvencionaban
empresas que no cumplían con las inversiones que debían hacerse? ¿Los del Ministerio
de Planificación que apoyaron la venta de YPF a un precio mucho menor del que
valía?
Estas actitudes sirven
para alimentar a quienes se oponen a la estatizaciones. Le dan letra a quienes
buscan un Estado menos protagonista, o piensan que debe ser una empresa que no
tenga pérdidas económicas.
Sin embargo, espero que los recursos naturales vuelvan a ser
parte del Estado, como así también los bienes estratégicos de desarrollo. Pero
deben ser cuestiones de Estado y no de gobiernos. Porque los gobiernos cambian,
aunque sigan gobernando los mismos.
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