lunes, 30 de agosto de 2010

Los santos ya no van marchando

Santa Rosa no trajo lluvia. Tampoco tormenta. Pero hubo viento y tierra. La sequía se hace notar. Los autos levantan tierra, el viento la lleva de un lado a otro, y por lo tanto, todo se vuelve más insoportable.
Por eso fue que se suspendió la tradicional procesión de Santa Rosa, patrona de la ciudad. Sólo hubo misa, bajo techo, claro.
¿Habrán suspendido la procesión por mal tiempo o por falta de voluntad?, ¿será la falta de fe?
La última pregunta la descarto de arranque. No es posible que falte fe. El fin de semana estuvo movida la Iglesia. Un sacerdote nuevo, el éxito de la expopastoral y la inevitable necesidad de creer, hacen que definitivamente descarte esta hipótesis.
Pero no sé qué pensar sobre la primera pregunta. ¿Los fieles suspenden peregrinaciones por mal tiempo? Nunca lo había escuchado. Es más, ellos mismos, caminaron por las calles de Pringles el 13 de julio pasado a favor de la familia, días antes de que el Senado de la Nación sancionara la Ley de Matrimonio Igualitario. Según ellos, la marcha no era en contra del matrimonio gay, pero ahora está más claro. Si es que hacía falta aclararlo.
Y digo que la marcha fue en contra del matrimonio igualitario porque nunca habían hecho una. Nunca. Porque no es nuevo decir que la familias ya no se componen como antes. Hay familias constituidas por padre, madre e hijos; por padres solteros, madres solteras, hijos sin padres ni madres, hijos con dos madres y otros con dos padres; y de toda forma que el hombre y la mujer sean capaces de crear.
Otro motivo que me lleva a pensar así es que ese 13 de julio llovía y hacía mucho frío. Pero la necesidad de esa gente de manifestarse fue más fuerte que la de hoy. Y esto derriba todo intento de justificar la marcha anterior.
Es claro: están en contra de que los homosexuales tengan los mismos derechos que ellos. La lluvia no los frenó, y hoy, el viento los guardó en sus casas.

1 comentario:

SEyP dijo...

Guille, muy bueno el post, considero que una de las razones porque ello ocurre tiene una raiz cultural, que somos combativos por naturaleza y que muchas veces nos sacrificamos más por causas de connotaciones negativas que por algo que realmente vale la pena, con esto no estoy defendiendo esa actitutd, solo quiero marcar el punto de la disputa, que esa gente quien elige esa forma de actuar es la que elige esa forma de vivir también, pasa en política, pasa en religión, pasa en la vida.
Un abrazo