domingo, 6 de junio de 2010

Síndrome de abstinencia

A pocos días de que comience el mundial en Sudáfrica, la ansiedad invade el cuerpo de los fanáticos que esperan ese momento desde hace rato. Algunos, desde que terminó el Torneo Clausura, otros, más futboleros, desde la final de la Champions League y las promociones de primera división y del nacional B.
Los menos adeptos se sientan frente al televisor para ver a la selección, y algunos de ellos, sólo miran los mundiales. A éstos, el síndrome de abstinencia no los afecta. Principalmente porque no son adictos. Si lo fueran, estarían durante cuatros años caminando por las paredes, internados en centros de rehabilitación o quién sabe qué harían.
Pero los más afectados por este receso son los periodistas que a diario trabajan cerca del fútbol. Ante la falta de información y la imposibilidad ética de inventarla, deciden rellenar los programas con las llamadas notas de color: juntan hinchas de distintos países, hablan con los habitantes del lugar, hacen notas a los colegas, muestran las ciudades, etc. Pero nada de esto estaría mal ni sería pesado para el televidente si no fuera porque llegaron a Sudáfrica dos semanas antes de la inauguración.
Es lógico, trabajan toda la semana y ahora no tienen nada para informar pero tienen que hacerlo. A ellos el síndrome de abstinencia los afecta, y ellos contagian a los demás.
Lo mejor que puede pasar es que el mundial arranque ya. Por el bien de todos.

1 comentario:

Rafael Violi dijo...

Grande campeón, opino igual que vos.
A partir de ahora vas a poder empezar a consumir mis ricos textos. Después de dos años vuelve el campeón a la web.
Abrazo man!