viernes, 25 de septiembre de 2009

Un Techo Para Mi País

Si no hubiera problemas en el país, ellos seguramente no existirían. Sin embargo, fueron capaces de reunirse y suplantar la ausencia del Estado.
Un Techo Para Mi País es una organización latinoamericana que nació en Chile en 1997 y a partir de 2001 comenzó a expandirse por todo el continente. Su misión es mejorar la calidad de vida de las familias que viven en situación de pobreza a través de la construcción de viviendas de emergencia y la ejecución de planes de habilitación social, en un trabajo conjunto entre jóvenes voluntarios y estas comunidades.
Cuando los medios de comunicación se encargan de mostrar el peor lado de la juventud, es bueno saber que hay otro grupo de jóvenes voluntarios que se preocupan por ayudar a la gente que muchos medios olvidan.



miércoles, 23 de septiembre de 2009

El gobierno K y Clarín vs. el Estado

El debate por la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales está tan descentralizado del eje principal, que tanto el gobierno como la oposición, discuten otros problemas. La polarización que el modelo kirchnerista utiliza como arma para cada una de sus luchas, trae como inmediata consecuencia, el desvío de la atención del tema en cuestión. Desde la campaña para las elecciones legislativas de junio de este año, el discurso oficial se basó en “nosotros o el 2001” y “la nueva ley o la ley de la dictadura”, por dar algún ejemplo.
Cabe aclarar que la Ley de Radiodifusión (22.285) decretada en 1980, fue modificada varias veces en época de democracia, desde 1983 hasta hoy. Pero como pasa con las calles, no siempre se puede poner parches para tapar los pozos. A veces, hay que hacer un nuevo asfalto. Con la ley pasa lo mismo. Los soportes técnicos han evolucionado notablemente en los últimos 30 años. En 1980 no existía internet, televisión por cable, celulares, banda ancha. Por esto, hace falta una nueva legislación.
Algunos opositores a esta ley, basan sus fundamentos en el artículo 32 de la Constitución Nacional (“El Congreso Nacional no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal”), para que no se debata en el Congreso. Este artículo fue incorporado en el año 1860 cuando Buenos Aires se unió a la Confederación. Difícilmente los legisladores de aquel entonces hubieran podido imaginar el desarrollo que los medios de comunicación tendrían 140 años después. De hecho, no lo hicieron. Este artículo sólo habla de la libertad de imprenta, y en la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, los medios gráficos no están incluidos.
¿Por qué se deben reglamentar las licencias de las radios y de los canales de televisión y no de los medios gráficos? Porque el espectro radiofónico y televisivo son limitados. En cambio el papel, no lo es. (Al menos por ahora) Por lo tanto entra en juego un derecho fundamental: dar y recibir información, y una de las características de esta información es que ésta debe ser clara. El objetivo de las licencias es administrar las frecuencias y evitar la distorsión. Así, el ámbito privado, el público y las organizaciones sociales podrán tener acceso a una sintonía en el dial o a un canal en cable, y de esta manera se podrá evitar que un grupo multimedio ocupe todo el espectro.
La ley es necesaria. Tan necesaria como perfectible. Con los años deberá ser modificada y tendrá que contar con nuevos artículos, según los avances tecnológicos de los medios de comunicación y de la sociedad. Parte de la oposición no la aprueba porque fue enviada por el gobierno y otros porque afecta a intereses propios. El gobierno se equivoca en usar este proyecto para destruir al Grupo Clarín. Clarín, obviamente, se defiende y se va a defender golpeando al gobierno. Y en el medio está el Estado. Que no es el gobierno, ni la oposición, ni el Grupo Clarín. El Estado somos todos. Es el hoy y el futuro del país. Las leyes son para el Estado y no para los gobiernos. Mientras el Estado se bombardea contra sus enemigos de turno, muchas bombas caen en el medio y le explotan a la gente una vez más.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cuesta arriba


Parafraseando el tango “Cuesta Abajo”, se puede decir que la selección argentina arrastra por este mundo la nostalgia de haber sido y el dolor de ya no ser. Es que la imagen que se crea inmediatamente en el inconciente colectivo de la gente es la de un país formador de grandes jugadores de fútbol, de producción de materia prima y exportadora de futuros talentos a las grandes ligas europeas. Pero la realidad de vez en cuando le pega un cachetazo y le hace abrir los ojos.
La técnica que caracterizó históricamente al futbolista de estas tierras, se ve poco y nada en la actualidad. Sólo unas pocas gambetas de Lionel Messi son capaces de devolverle al fútbol argentino un poco de identidad. Pero no puede tomarse a Messi como un producto nacional ya que el valor agregado le corresponde a las divisiones inferiores del Barcelona de España.
Leer la actualidad de lo jugadores más importantes de la selección, es una gran ayuda para darnos cuenta por qué la clasificación al mundial de Sudáfrica es tan difícil.
Cuando asumió Basile, el arquero era Abbondanzieri. Luego con Maradona fueron Carrizo, Andujar y Romero. Ninguno de ellos puede estar tranquilo porque sabe que el puesto no está asegurado. En la defensa, el retiro de Ayala dejó sin referente y Demichelis no termina de afianzarse como su sucesor. Heinze no sabe si tiene que jugar de central o de lateral izquierdo. Zanetti pasó hace tiempo su mejor momento pero no hay nadie que lo suplante. Los nuevos: Otamendi, Papa y Domínguez no logran jugar al nivel que juegan en Vélez. Los ex Sub-20: Coloccini y Burdisso no tuvieron la continuidad que el proceso necesita.
En el mediocampo, el único indiscutible es Mascherano. El resto intercambia con una de cal y otra de arena. Salvo Verón, que fue la estrella de Estudiantes campeón de América, ninguno brilla en sus clubes.
Los delanteros se pueden dividir en los que “quiere la gente” o también llamados “enanitos” y los que hacen goles. Dentro del primer grupo se encuentra Messi: el mejor jugador del mundo, pero que en la selección no encuentra a nadie que juegue como sus compañeros en el Barcelona. Agüero, no hace dos gambetas seguidas, y la única que hace, no sirve. Tévez, el abanderado del “fútbol del potrero”, de la humildad, de los pobres y del pueblo, fue ídolo del Manchester United. Los hinchas ingleses lo ovacionaban cada vez que entraba en el segundo tiempo. Ahora juegan en el Manchester City, y los hinchas lo siguen ovacionando cuando entra en el segundo tiempo. El otro grupo de delanteros, están compuestos por los goleadores indiscutibles: Crespo, Lisandro López, Cruz, Milito, Mauro Zárate y Gonzalo Higuaín, a quien Grondona lo tachó con una cruz roja por no haber ido al mundial Sub-20 de Canadá.
Pero la pobreza no sólo se ve en la cancha. También está en el banco. Maradona demostró no estar a la altura de las circunstancias. No puede un director técnico hacer carteles y pegarlos en los vestuarios para motivar a los jugadores. La motivación debe ser la selección misma, y a quien no le alcance, que no juegue. Los problemas internos con los directores técnicos de la Sub-20 hacen que la selección se entrene dos días antes de enfrentar a Brasil con un combinado de Tristán Suárez y sólo por la mañana porque el DT se levanta a las doce del mediodía.
Entre lo que fuimos y lo que somos, hay más diferencia de lo que se cree. El primer paso para acortarla es darse cuenta dónde se está parado en realidad. Si la selección no lo hace, seguirá cuesta arriba, soñando con el pasado que añora y que, posiblemente, nunca volverá.