
Recuerdo esa madrugada de 2002, cuando quedamos eliminados del mundial de Corea-Japón tras empatar 1 a 1 con Suecia. El sueño de ser campeones quedaba trunco otra vez, y para muchos, ésta vez era imperdonable. Y fue así. Al pobre tipo que le devolvió identidad a la selección de fútbol y que se ganó a la gente, lo quemaron en la hoguera. ¿Por qué? Porque había perdido, había fracasado, porque había quedado eliminado del "grupo de la muerte" y porque la derrota en el grupo debía ser de Suecia, Inglaterra o de Nigeria, pero nunca nuestra, porque éramos candidatos, invencibles, pero en realidad, y aunque pocos lo dijeron, porque éramos argentinos. Y los argentinos nos negamos a pensar que por cuestiones deportivas o de otra índole, otros pueden ser mejores que nosotros.
Pero Bielsa poco a poco volvió ser tenido en cuenta y ciertas personas, entre ellos muchos periodistas, se olvidaron de lo que pensaban en 2002. De a poco Bielsa pasó de ser un fracasado, a ser un tipo con valores, luego, además, un trabajador, un gran técnico y hasta un símbolo de aquellas personas que por su inteligencia y sus aptitudes, deben irse del país por falta de oportunidades.
El Loco le cambió la cara al fútbol chileno, y detrás de la cordillera es ídolo nacional. En una conferencia ante empresarios en el Congreso Percade 2009, Bielsa expuso sobre “Conducción, normas y principios” y tiró una frase que a los argentinos nos debería hacer pensar: “Soy un especialista en fracasos y sé perfectamente que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito”.
Pero Bielsa poco a poco volvió ser tenido en cuenta y ciertas personas, entre ellos muchos periodistas, se olvidaron de lo que pensaban en 2002. De a poco Bielsa pasó de ser un fracasado, a ser un tipo con valores, luego, además, un trabajador, un gran técnico y hasta un símbolo de aquellas personas que por su inteligencia y sus aptitudes, deben irse del país por falta de oportunidades.
El Loco le cambió la cara al fútbol chileno, y detrás de la cordillera es ídolo nacional. En una conferencia ante empresarios en el Congreso Percade 2009, Bielsa expuso sobre “Conducción, normas y principios” y tiró una frase que a los argentinos nos debería hacer pensar: “Soy un especialista en fracasos y sé perfectamente que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito”.
Yo quiero que en este país vivan tipos como Bielsa. Dirijan tipos como Bielsa. Gobiernen tipos como Bielsa. Eduquen tipos como Bielsa. Pero ya lo sé y soy conciente que Bielsa nos queda lejos. Muy lejos.
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